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GRÂNDOLA LITERARIA DE JOSÉ ALFONSO ROMERO P.SEGUIN

CUANDO ESTÁ EN JUEGO TU BOCA

CUANDO ESTÁ EN JUEGO TU BOCA




No debieran dormirse los ángeles
cuando está en juego tu boca,
cuando tu boca está jugando.

No debieran dormirse los ángeles
en el juego de las palabras
en la derrota de las bocas.

No debieran dormirse los ángeles,
como no te duermes tú,
palabra de mi boca
boca de mi alma.

Pero los ángeles se duermen,
olímpicamente indolentes
yacen dormidos
en las vísperas de toda celebración pacífica.

Lo han hecho siempre,
para no ver la maldición
de bocas rotas y sangrantes,
que penden ciegamente colgadas,
como las resecas y desgoznadas puertas,
de todas esas ruinas,
tras las que habita hoy
escondida y temerosa, la paz.

Camino por territorios asolados,
no es un sueño, lo sé,
lo sé pese a que lo sueñe,
donde sólo ondean en una sola pieza
los miles de malditos estandartes
con que nos hemos ignorado sin tregua,
y saludado la ignominia de tanta y tanta victoria,
la infamia de tan vana y reiterada gloria.

Los secos chasquidos de sus recias telas
apagan el llanto de la soledad
que vela a los muertos,
esos muertos cuyos cuerpos
se han de pudrir
sobre la faz de la tierra,
sin que nadie se digne en cubrirlos
con un puñado de ella.

Sus ojos, desjuntados de falsa alegría,
verán transitar sobre su opacada transparencia,
pedazos de azulísimo cielo
y negros nubarrones de crueles tormentas.

Creerán vislumbrar en ellos
la esperanza de la alada carroña
que a su socorro viene,
pero se equivocan,
son sólo pardos presagios de nuevos tiempos
de desatención y miseria.

Los seculares ángeles
se han dormido siempre,
y hoy que está en juego tu boca,
que tu boca está jugando,
se vuelven a dormir,
y ya no voy a gritar intentando inútilmente
despertarlos,
sino que iré hasta ellos,
les robaré sus flamígeras espadas
y pie en tierra
lucharé hasta la victoria
de una paz sin miedos ni ruinas,
sin dolor ni estúpida armonía,
una paz de todos, digo,
en la que sin hipocresía todos digamos,
esta boca también juega,
como tu boca, como la suya,
como la de él, como la mía…

Esta boca que jugando
al juego de las generosas verdades ardería,
no se ha de conformar con el silencio
de esos indolentes ángeles dormidos,
en el cielo de la boca del divino.

Sino que ha de resucitar hecha hombre,
para que, boca a boca,
los ángeles se tornen por una vez
y para siempre,
en las precisas palabras,
del impreciso y precioso juego,
de nuestras bocas.



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7 comentarios

Antonia Sánchez -

"Los seculares ángeles
se han dormido siempre,
y hoy que está en juego tu boca,
que tu boca está jugando,
se vuelven a dormir,
y ya no voy a gritar intentando inútilmente
despertarlos,
sino que iré hasta ellos,
les robaré sus flamígeras espadas
y pie en tierra
lucharé hasta la victoria
de una paz sin miedos ni ruinas"

Muertos en guerras vanas..causas vanas..bocas que piden, que gritan los horrrores y piden la justicia....palabras olvidadas..héroes con su muerte inútil porque su muerte no significó cambios, no significó nada..
..vitoreadas causas cubiertas de sangre y de ignominia...¿qué quieres, que los ángeles no duerman..que contemplen todo eso?

Intenso, muy hondo, bello, vivo!!
Besos!!

José Alfonso Romero P.Seguín -

Gracias Alvaro por tu cariñosas palabras.
Recibe un fraternal abrazo.

Alvaro -

De vuelta regalándonos tus palabras, siempre tan generoso con la humanidad, siempre ahí, por eso siempre haces que me pregunte, qué necesito realmente para ser feliz?.
Un abrazo muy grande y gracias

José Alfonso Romero P.Seguín -

Gracias Pilar Ana por tu visita y lo certero de tus palabras.
Recibe un fraternal saludo

Pilar Ana -

Saludos José. No soy ni ángel ni demonio, me conformo con que las palabras de nuestras bocas naveguen libremente, sin que ningún obstáculo las haga dejar de insistir. Un placer.

José Alfonso Romero P.Seguín -

Efectivamente esa es la idea, la de renunciar a todo ángel de la guardia sea de la naturaleza que sea para ganarnos en el juego de las bocas, para ser nosotros en la defensa de la palabra y del acto que entraña.
Hermosas palabras las tuyas que me llenan de consuelo.
Gracias hermano.
Recibe un fraternal abrazo.

Antonio -

"Y entonces bajé hacia la guerra, perdón, quise decir a la tierra".
Excelente poema, en todos los sentidos.
Estos "tiempo de desatención y tristeza" necesitan palabras como éstas, bocas como la tuya.
Me emociona tu claridad, tu sensibilidad y altura de miras, por el hombre, siempre, en ese juego que ya siempre se está jugando, que unas veces es la vida y otras la muerte.
A pesar de todo estar junto a los hombres, y denostar a los que demuestran cada día haber dejado de serlo.
Un abrazo.
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