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<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>GRÂNDOLA   LITERARIA  DE JOSÉ ROMERO P.SEGUIN</title><link>http://joseromeropseguin.blogia.com/</link><description><![CDATA[ En esta página podréis leer lo que buenamente imagino buscando consuelo para el desconsuelo de la vida.Si paseando por este laberinto mal engalanado halláis palabras dignas de vuestra atención, sabed que no obedece su espíritu a la casualidad, sino a la causalidad de mutuos desconsuelos, solamente a eso.Un fraternal abrazo. 
]]></description><ttl>60</ttl><pubDate>Mon,  9 Jun 2008 02:01:35 -0500</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item>
<title>JUEGOS DE PASIONES TRISTES:</title>
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		<description>JUEGOS DE PASIONES TRISTES:Periódicamente los pueblos se desangran hombre a hombre para un fin tan  indefinible como reiterativo. Pero no trivial, sino íntimamente ligado con la feroz tensión psíquica a que le somete el constante intento de adecuar s...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2008/060901-juegos-de-pasiones-tristes-.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon,  9 Jun 2008 01:59:00 -0500</pubDate>
<category>OPINIÓN</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <br />JUEGOS DE PASIONES TRISTES:<br />Periódicamente los pueblos se desangran hombre a hombre para un fin tan  indefinible como reiterativo. Pero no trivial, sino íntimamente ligado con la feroz tensión psíquica a que le somete el constante intento de adecuar su íntima singularidad a la pluralidad a que le aboca la sociología, unido a esa otra no menos brutal excrecencia de esa misma tensión que se conoce como: injusticia social, desigualdad social, explotación o simple esclavitud. A ese generoso acto lo conocemos por el nombre de revolución y a través de él hombres y pueblos purgan en el seno de sus sociedades las miserias de un sistema imperfecto pero necesario, en el que rige el contrato y la ley, ese constante pacto entre desiguales que se firma, en el mejor de los casos, a fin de alcanzar las más altas cuotas de convivencia posibles.<br />Las revoluciones no soportan otra estrategia que la de romper con lo establecido para disponer nuevas estipulaciones, nuevos soportes legales, sin atender por mor de esa premura a la calidad ética de la recién instauradas. Y en esa atolondrada voluntad hallan ellos feliz venganza, pero no encuentran ellas sentido con el que vacunarse de las viejas formas que irremediablemente las han de colonizar, a la espera de nuevas revueltas.<br />Por su parte, las instituciones económicas, tanto públicas como privadas, se hallan por razones menos psicológicas y más sociológicas, abocadas a un mismo esfuerzo en defensa del sistema para evitar que colapse, para renovarlo en la acción de hacerse cada día más rentable, cada vez más avaricioso y deshumanizado. A esos egoístas movimientos se le conocen como “crisis”. <br />Las “crisis”, al igual que las revoluciones, no resisten complicadas estrategias sino que unas y otras se impregnan de una premura que las precipita en una carrera loca por romper con lo establecido, para instaurar nuevas oportunidades. En el caso de las revoluciones: de justicia, de solidaridad, de libertad y de fraternidad, y en el otro, de mayores beneficios económicos, aunque ello suponga romper con las más firmes garantías de paz con que se aderezan los contratos sociales. <br />Las revoluciones sofocan a los pueblos, las “crisis” también,  y en esa fatiga las hallan los muñidores de las segundas propicios a sus objetivos. Por eso, cuando no hay esperanza de revolución, se hace preciso una “crisis” que venga a debilitar a hombres y pueblos en sus principios, a través del miedo al paro, a la pobreza, a la adicción jamás saciada del feroz consumismo a que nos mueven los anfitriones de éstas. Y una vez conseguido ese objetivo se produce el consiguiente recorte de derechos. Para continuar con una constante y vergonzante imposición de medidas que pretendiéndose reparadoras encarnan y elevan a rango de derecho las mayores tropelías que contra la naturaleza se puedan cometer en el nombre de una necesidad que no es otra que la de hacer rentable todo cuanto tocan y en esa medida susceptible de enriquecerlos aún más.<br />Las crisis al igual que las revoluciones son en esencia involutivas porque unas y otras, por más que no esforcemos, sostienen un ciclo innovador para un objetivo conservador, de vuelta atrás, de retroceso, por la sencilla razón de que no es ella quien  las dirige sino la pasión: la de la libertad o la de la ambición, qué más da, ambas son ramas del mismo árbol, el del ser humano, el de un animal oportunista comprometido con unas necesidades que en lo esencial no admiten cambios, y en lo accesorio, es decir, en su dialéctica, nada que vaya más allá del preciso eufemismo que las remedian en lo puramente nominalista.<br />Son las revoluciones y las “crisis” quienes atizan la historia hacia un rumbo donde habita el espejismo de ese dios que nos empeñamos en ser. Tratando de ignorar que el hombre es en sí mismo y lejos de la realidad social un proyecto caduco e imposible. Y que sólo en la inútil resonancia de lo singular somos superiores sin contraste y en ello grandes, porque con ello nada imponemos, a nadie sojuzgamos, a nadie ofendemos. Gocemos pues de la singularidad, no en la autocontemplación sino en la generosa virtud del anonimato, porque sólo a través de ella podremos hallar un día el camino de la verdadera revolución, esa que ha de nacer en cada uno de nosotros para dotarnos de una conciencia que sepa dar, con la mayor dignidad y respeto hacia los demás, respuesta a las necesidades que nos asisten.<br />Un hombre consciente de sus limitaciones, atento a sus penurias y despierto a los demás es la más sólida garantía de que existan sociedades mejores, en las que impere la dignidad, la libertad y la justicia, sin necesidad de contratos y leyes, y aún menos de revoluciones y “crisis”.<br />José A. Romero P.Seguín  <br />Publicado en Revista ¨Fusión” <br />	
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<title>CIRCULARIDAD</title>
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		<description>Sabiéndonos cercados por el fuego de la pasión,nos miramos a los ojosy turbados nos reconocemos,bajamos los ojos para volver a mirarnos,y ya no somos nosotros.¿Dónde hemos ido?, ¿dónde estamos?, ¿quién gobierna nuestros destinos,ahora que no somos na...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/092802-circularidad.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 28 Sep 2006 10:09:00 -0500</pubDate>
<category>POEMAS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p></p><p>Sabiéndonos cercados<br /> por el fuego de la pasión,<br />nos miramos a los ojos<br />y turbados nos reconocemos,<br />bajamos los ojos para volver a mirarnos,<br />y ya no somos nosotros.</p><p>¿Dónde hemos ido?,<br /> ¿dónde estamos?, <br />¿quién gobierna nuestros destinos,<br />ahora que no somos nada<br />de lo que éramos<br />y tanto de lo que fuimos?</p><p>La respuesta se hace precisa en los gestos,<br />esplendorosa en el ritual:<br />se tensa  la mirada  y eriza la piel, <br />la lengua humedece los labios,<br />la nariz aletea y se ensancha levemente,<br />y el corazón se nos vuela a la boca.</p><p>Se hace entre los dos<br /> de seda el espacio,<br />y cae el tiempo en el olvido,<br />a la vez que los besos<br />envenenan poro a poro <br />la  vasta y encrespada extensión de la sangre.</p><p>Ya somos, por fin somos, somos tanto,<br />que sentimos la hoguera del deseo<br />quemándonos muy dentro,<br />quemándonos por fuera, quemando el aire<br />y prenda a prenda todo cuanto <br />a nuestro alrededor ondea.</p><p>A su llamada, <br />una veintena de misteriosos<br /> y enardecidos guerreros, <br />gritan: “A las caricias”,<br />y en desigual lucha<br />derrota la pasión a la ternura.</p><p><br />Consumada la debacle<br />la fortaleza yace derribada:<br />saqueados sus tesoros,<br />vaciados sus dones,<br />quemadas sus naves,<br />emergen olímpicas sus ruinas.</p><p>¿A dónde iremos ahora<br />que el tiempo<br />se ha ausentado, <br />y el espacio detenido<br />en el cuenco durmiente<br />de nuestras enardecidas sombras?</p><p>La pasión que nos sostenía,<br />era un gemido animal,<br />un esfuerzo sobrenatural,<br />la paradoja perfecta<br />en la abrasadora catarsis <br />de la ilusión.</p><p>Pero como todo gemido <br />se ha acallado,<br />como todo esfuerzo agotado,<br />como toda paradoja <br />fatalmente confluido <br />con la realidad.</p><p>Una realidad que no soporta prosa ni arrogancia.<br />Que se asienta en la debilidad, <br />en la fragilidad,<br />en la inconstante habitabilidad de lo impreciso,<br /> con un único objeto,<br />el de permitirnos recobrar fuerzas<br />para otra suerte de locura.</p><p>Pobres y solos vagamos<br />por el fantasioso territorio de la somnolencia,<br />buscando qué, treguas, sólo eso,<br />tiempos de paz<br />a los que gobierne la quietud<br />y anime la más pura intrascendencia.</p><p>Sobre la pálida extensión de la cama no somos<br />sino voluntad de no ser,<br />de permanecer suspendidos de esa vaga sensación<br />que ofrenda el ser derrotado por la pasión, <br />el sentirnos apetitosos a ella, el sabernos útiles para ella<br />y en ella esplendorosamente capaces.</p><p>Figurarán  nuestras lascivas siluetas<br />en sus magníficos blasones <br />y honorables escudos,<br />caídos sin cobardía <br />y sí mucha arrogancia<br />bajo los cascos de sus alados caballos.</p><p>Y será nuestro orgullo <br />tanto más fuerte<br />como fuerte sea el afán de la derrota,<br />porque en las guerras que libramos para tal ánimo,<br />la recompensa no puede ser <br />sino el más fiel de los vasallajes.</p><p>En la conciencia de que más pronto que tarde<br />se impondrá la más dulce de las corduras,<br />y volveremos a tener lejos <br />del voraz apetito de su alma,<br />la fuerza necesaria para extender la mano<br />y acariciar sin fuego la piel del amante.</p><p>Sintiendo la tibia luminiscencia de su tacto<br />como el más sublime <br />de los perfumes,<br />como el más firme de los trazos<br />con que se escribe y engalana <br />el estremecido amor.</p><p>Y es entonces, <br />cuando esa, y también la otra, <br />y todas las palabras y todos los gestos<br />recobran su original sentido,<br />y vuelven a ser precisos los rumbos,<br />y plena la existencia.</p><p>Pues todo cuanto a nuestro alrededor pervive, <br />se torna certero <br />en la casualidad de lo posible,<br />y en esa cabal escala<br />se hace a su vez de la medida<br /> de nuestros ojos.</p><p>Y así, felices de sabernos capaces<br />de tal locura, <br />atinamos a ver allí donde no hubo <br />sino voraz presencia,<br />la sutil y cabalística percepción <br />de la oculta huella del latido y de la sangre.</p><p>Y en medio de tan proceloso mar,<br />tiritando fortaleza en el vaivén de su etérea grandeza,<br />hallamos la majestuosa sombra <br />del más hermoso velero del alma,<br />el de esa infinita ternura <br />que encarna siempre esta suerte de pereza.</p><p>José Romero P.Seguín.</p><p></p>	
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<title>ALAS Y POEMAS</title>
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		<description>Las alas de los pájaros,sus lentas, raudas, alegres y armoniosas alas,aunque parezcan esencia de divinidad,son sólo, sólo carne, sangre y pluma,¡poca cosa!Pero esta también, divina alma,el vuelo.Mis alas son de papel y silenciode soledad, amor y mied...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/092801-alas-y-poemas.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 28 Sep 2006 10:05:00 -0500</pubDate>
<category>POEMAS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p><br />Las alas de los pájaros,<br />sus lentas, raudas, alegres y armoniosas alas,<br />aunque parezcan esencia de divinidad,<br />son sólo, sólo carne, sangre y pluma,<br />¡poca cosa!</p><p>Pero esta también, divina alma,<br />el vuelo.</p><p>Mis alas son de papel y silencio<br />de soledad, amor y miedo,<br />nada especial, nada definitivo.</p><p>Pero está también, fulgurante esperanza,<br />¡el poema!</p><p>Alas y poemas,<br />de amor y llanto,<br />de papel y carne<br />de sangre y silencio,<br />de plumas y miedos.</p><p>Alas de pájaros<br />que dan alas al poema,<br />llenando de esperanza<br />en su vuelo mi vuelo.</p><p>¡Alas!, siempre alas,<br />¡mi poema!<br />José Romero P.Seguín<br /></p>	
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<title>AL CRUZAR LA CALLE</title>
	<link>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/081803-al-cruzar-la-calle.php</link>
		<description>Confiscare en ti todas mis heridas,	te dejaré sola en medio	del verde trigal del sueño que fuimos,para que no vuelvas a enfermar de penani yo de arrepentimiento.Para que tu risa vuelva a serla marea de todos los días,la de los pares y también la de l...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/081803-al-cruzar-la-calle.php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 18 Aug 2006 05:33:00 -0500</pubDate>
<category>POEMAS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p><p>Confiscare en ti todas mis heridas,<br />	te dejaré sola en medio	<br />del verde trigal del sueño que fuimos,<br />para que no vuelvas a enfermar de pena<br />ni yo de arrepentimiento.</p><p>Para que tu risa vuelva a ser<br />la marea de todos los días,<br />la de los pares y también la de los impares.</p><p>Porque sin ella el mar se detiene<br />al cruzar la calle,<br />al caer por la ventana,<br />al traspasar la puerta.</p><p>Porque sin ella los relojes<br />adquieren sentido,<br />y las horas todo el poder.</p><p>Has de volver a ser,<br />aún lejos de mí,<br />porque tu ser es vital,<br />como mi pena;<br />mi pena y tu ser,<br />aún así mereció la pena:<br />¿no crees?</p><p>Incluso ahora que he vuelto<br />resuelto a confiscar en ti mis heridas,<br />siento que volvería hacerlo,<br />que volvería a amarte,<br />sin cambiar ni una coma,<br />de las tantas de este poema<br />de despedida.<br />José Romero P.Seguín</p><p></p><p></p></p>	
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<title>LA MÚSICA DE LAS LÁGRIMAS</title>
	<link>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/081802-la-musica-de-las-lagrimas.php</link>
		<description>Quisiera llorar,llorar tanto,que no se oyera el llantosino la música de las lágrimas.Ese son comparable sólocon el canto de las sirenas,después de haber vagado sin orientación precisa,por los laberínticos e infinitos rumbosdel universo.Llorar quisier...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/081802-la-musica-de-las-lagrimas.php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 18 Aug 2006 05:26:00 -0500</pubDate>
<category>POEMAS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://joseromeropseguin.blogia.com/upload/20060818052601-inmensidad.jpg"  class="center" alt="20060818052601-inmensidad.jpg" /><p><p>Quisiera llorar,<br />llorar tanto,<br />que no se oyera el llanto<br />sino la música de las lágrimas.</p><p>Ese son comparable sólo<br />con el canto de las sirenas,<br />después de haber vagado sin orientación precisa,<br />por los laberínticos e infinitos rumbos<br />del universo.</p><p>Llorar quisiera,<br />llorar tanto<br />que el universo me oyese,<br />y se llenase de estrellas<br />la estrella de mi destino.</p><p>Digo sólo, que llorar quisiera,<br />llorar tanto,<br />que fuese tan bello el llanto<br />como lo es la música de las lagrimas,<br />a la orilla del universo.<br />José Romero P.Seguín<br /></p></p>	
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</item><item>
<title>AHORA QUE ERES NADA</title>
	<link>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/081801-ahora-que-eres-nada.php</link>
		<description>  ¡Nada!, ¡no eres nada!¡maldita hija de puta!, ¡nada!Te grito, te lo grito unay otra vez.Y cuántas van,  ya ni se sabe,¡verdad!,quien se atreve a llevar estas cuentas.Hora, en este tiempo,sin otro &amp;aacu...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/081801-ahora-que-eres-nada.php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 18 Aug 2006 04:30:00 -0500</pubDate>
<category>POEMAS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> </font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> <h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: normal; text-align: left" align="left"><strong><span style="font-size: 12pt"></span></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">¡Nada!, ¡no eres nada!</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">¡maldita hija de puta!, ¡nada!</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Te grito, te lo grito una</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y otra vez.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Y cuántas van,<span>  </span>ya ni se sabe,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">¡verdad!,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">quien se atreve a llevar estas cuentas.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Hora, en este tiempo,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">sin otro ánimo que el de constar</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que es verdad,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que de verdad mi voz te traspasa</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">sin esfuerzo,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque dolor a dolor te hecho nada</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y ahora nada me consuela.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Porque eres nada,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">¡nada!, como nada es este gritar</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">sin eco.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">No te has ido, es verdad,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">sigues ahí,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque: te veo, te acarició, te golpeo</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">e insulto,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">te trato como si fueras algo,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">como si aún estuvieras.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Y estas y lo quiero,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y eres y quiero que los seas,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">pero ya no eres nada,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y lo sé,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y eso me mata.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Porque aunque te miro no te veo,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque cuando te toco no te acaricio,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque al pegarte no te golpeo,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque el insulto no te insulta.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Porque a pesar de que te quiero</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">aquí y ahora,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y tú estas como siempre,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">sé que ya no existes,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que te has sumido sin misterio</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">en el más profundo de los silencios;</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">como lo hace la nada</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">en los enigmáticos abismos del universo.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Soy yo el que muere,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">pese a ser quien lo puede todo,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">o al menos esos dicen,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">los que siempre dicen;</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">aún sabiendo que es mentira,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que yo ya no puedo nada,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque hace tiempo</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que me enfrento a la nada.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Pero eso no se lo puedo decir,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque nadie lo entiende,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque nadie va a entender</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que se pueda vivir con la nada,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y aún menos que la nada camine,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">les salude afable y educada en la escalera,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">hable en la calle con ellos,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">acaricie a sus hijos,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">ame a sus padres</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y respete a su marido.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Si ellos supieran</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">se horrorizarían,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y es que la nada</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">cuando tiene ojos</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">asusta más que todo el miedo</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">de la infancia.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3"></font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">Pero ya nada puedo hacer,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">yo te hecho nada</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">y ahora despierto</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">te miro ya sin miedo,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">vigilar mi sueño,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">sabiendo que estoy muerto,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que el día que tu suspires estaré muerto,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque yo si soy,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque yo si estoy,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">porque yo si he sido expulsado de la nada</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">el día que imagine para ti</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que lo eras todo para mí,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">que aún lo eres,</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">esta maldita forma de amarte.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><font size="3">José Romero P.Seguín.</font></strong></h1><h1 style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><font size="3"></font></h1></font></font></strong>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>Grândola Vila Morena</title>
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		<description>Grândola, vila morenaTerra da fraternidadeO povo é quem mais ordenaDentro de ti, ó cidadeDentro de ti, ó cidadeO povo é quem mais ordenaTerra da fraternidadeGrândola, vila morenaEm cada esquina um amigoEm cada ...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/051001-grandola-vila-morena.php#comments</comments>
	<pubDate>Wed, 10 May 2006 19:21:00 -0500</pubDate>
<category>POEMAS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://joseromeropseguin.blogia.com/upload/20060510192101-mansan-clavelrojo.jpg"  class="center" alt="20060510192101-mansan-clavelrojo.jpg" /><div align="center"><table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" style="border-collapse: collapse"><tbody><tr><td width="281" style="width: 210.6pt; background-color: transparent; border: #c0c0c0; padding: 0cm"><strong><em><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Grândola, vila morena<br />Terra da fraternidade<br />O povo é quem mais ordena<br />Dentro de ti, ó cidade</font></span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Dentro de ti, ó cidade<br />O povo é quem mais ordena<br />Terra da fraternidade<br />Grândola, vila morena</font></span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Em cada esquina um amigo<br />Em cada rosto igualdade<br />Grândola, vila morena<br />Terra da fraternidade</font></span></em></strong></td><td width="281" style="width: 210.6pt; background-color: transparent; border: #c0c0c0; padding: 0cm"><strong><em><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Terra da fraternidade<br />Grândola, vila morena<br />Em cada rosto igualdade<br />O povo é quem mais ordena</font></span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">À sombra duma azinheira<br />Que já não sabia a idade<br />Jurei ter por companheira<br />Grândola a tua vontade</font></span></em></strong> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><em><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Grândola a tua vontade<br />Jurei ter por companheira<br />À sombra duma azinheira<br />Que já não sabia a idade</font></span></em></strong></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><em><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman"></font></span></em></strong></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"><strong><span style="font-size: 12pt"><span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;#39;Times New Roman&amp;#39;">ZECA AFONSO</span></span></strong></p><strong><em><span style="font-size: 12pt"></span></em></strong><strong><span style="font-size: 12pt"></span></strong> </td></tr></tbody></table></div>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>GÓTICOS</title>
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		<description>No quisimos hacerlo, me despierta el grito de esta pesadilla que ha tenido el mal gusto de vestirse de uniforme y asirme por el hombro obligándome a mirarle a los ojos; unos ojos terriblemente blancos, como&amp;hellip;,sí, justamente como l...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/050901-goticos.php#comments</comments>
	<pubDate>Tue,  9 May 2006 11:06:00 -0500</pubDate>
<category>RELATOS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <font face="Times New Roman"><span style="font-size: 18pt">N</span><span style="font-size: 12pt">o quisimos hacerlo, me despierta el grito de esta pesadilla que ha tenido el mal gusto de vestirse de uniforme y asirme por el hombro obligándome a mirarle a los ojos; unos ojos terriblemente blancos, como&amp;hellip;,sí, justamente como los de él, como los de ese inoportuno ciego que nos miraba con la abrumadora<span>  </span>atención con que lo hace un paisaje nevado. </span></font><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">No quisimos hacerlo, le advertí que diría, él respondió sonriente: &amp;ldquo;Di mejor lo hicimos porque quisimos, suena más sincero&amp;rdquo;.<span>  </span>No le respondí, era cierto. No obstante, a la hora de la verdad me decidí por el silencio; el mismo que leí en los enormes y desmayados ojos del ciego. Ojos sin equilibrio que iban y venían a su antojo bajo sus inquietos párpados, escribiendo en su blanca agonía una absurda letanía de casuales miradas.</font></span> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt; line-height: normal" class="MsoBodyTextIndent"><font size="3"><font face="Times New Roman">La verdad es que todo había ido bien, hasta que apareció él precedido del molesto e inquietante tintineo de su bastón.<span>  </span>Yo quise dejarlo, pero Petro se negó, y no sin razón, porque lo cierto es que estaba todo minuciosamente preparado para la culminación de nuestro sueño: la cámara fotográfica sin lente, con la que asegurarnos que nadie a excepción de nosotros iba a guardar memoria de aquel especial momento; el rojo paraguas abierto como un cielo incendiado, y todos y cada uno de los restantes elementos para<span>  </span>llevar a cabo el ritual con el que probarme que me amaba más allá de la razón.<span>  </span>Me lo dijo el día que se declaró: &amp;ldquo;Te amaré como a una diosa griega, como a Perséfone &amp;ndash;preciso -&amp;rdquo;. No lo creí, pero esbocé una lacónica sonrisa de satisfacción. Me pidió: &amp;ldquo;Nombra una ciudad&amp;rdquo;. Sebastopol, dije, y él respondió: &amp;ldquo;Pues ese será el lugar donde ofrecer sacrificios por los dones de tu belleza&amp;rdquo;. Que antiguo, pensé, pero sus ropas como las mías al más puro estilo gótico le revelaban más que eso, romántico. Volví a reír, ahora sí, cómplice.<span>  </span></font></font></p><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">&amp;ldquo;Pide un deseo &amp;ndash;dijo-&amp;rdquo;. Un deseo, repetí, para añadir, bailar una balada triste bajo una lluvia de sangre. Era un juego de amor y debía estar a la altura, y lo estuve. Soñé, sin cerrar los ojos, dos pálidas siluetas vestidas de negro en medio de un rojo paisaje. Así lo imaginé, así de imposible y extrañamente excitante. Dos espigadas y melancólicas sombras de ciprés danzando en mitad de un campo cuajado de amapolas. Dos lirios negros caídos en el cielo bermellón de un enigmático lienzo.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">No volvimos a hablar de su promesa hasta el día en que envuelto en un halo de tristeza, me confesó: &amp;ldquo;Deberíamos dejarlo, Sebastopol está tan lejos que no alcanzo ni a soñarlo.<span>  </span>He consultado mapas y hay tantos y tan lejanos, que no sé si podré cumplir tus deseos&amp;rdquo;.<span>  </span>Yo ya no recordaba Sebastopol ni aquella melancólica petición, pero me pareció tan tierno y tan próximo en su debilidad, que no pude sino decirle, Sebastopol está para mí allí donde tú estés: &amp;ldquo;¿De verdad? &amp;rdquo;, preguntó él. Sí, respondí, y siempre lo va a estar, te lo juro por esta negra cruz que tatúa mi corazón.<span>  </span>Él la besó con dulzura, tanta que hechizó el reproche que reclamaba su atrevimiento. Y es que al roce de sus labios los latidos de mi corazón se hicieron más que evidentes en el firme contorno del seno.<span>  </span>Mi corazón se conmovió en una mezcla de deseo y temor, porque los juramentos me sobrecogen tanto como los sueños. </font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Los barrotes están fríos, la cara roja y entumecida después de haberme quedado dormida sobre ellos.<span>  </span>Por los pasillos deambula un guardia serio y uniformado: &amp;ldquo;Tus padres no tardaran en venir a buscarte&amp;rdquo;, me anuncia, después de zarandearme como en una pesadilla de ojos blancos, los suyos son castaños, tanto como los de la más común de las mentiras. Pero sus rudas y grises palabras no miente, ellos vendrán, claro que lo harán, y me llevarán a casa, y allí podré lavarme y morirme de pena, porque tal vez no le vuelva a ver, ni pueda llevarme a ningún sebastopol donde adorarme con un sacrificio acorde con la belleza de mis sueños. Lo sé, como también sé que no van a entender lo que ocurrió. Cómo poder entender que Petro, mi extraño y sombrío acompañante, del que desconfían y al que niegan el menor atisbo de generosidad o romanticismo, fuese capaz de tan sublime esfuerzo.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">La invariable profecía se cumple, y como siempre, más allá de lo necesario, mis padres, todo formalismo, no se conforman con venir a buscarme tal como estaba dispuesto, sino que me abrazan con asco, no en vano la sangre que me mancha sigue siendo pegajosa y oliendo a salitre aún después del terco ritual de purificación del río.<span>  </span>Me miran y me abrazan sin acabar de creerse lo que el policía acaba de contarles. No me lo dicen, pero lo sé, su espanto y repugnancia se puede leer en la crispada mueca que aguza su desvaído rostro.<span>  </span>Están más que horrorizados, tanto que los siento asquerosamente vivos. Siento ganas de matarlos, y quiero pensar que no es difícil, que una certera palabra bastaría para que ambos cayeran fulminados. Estoy tentada a pronunciarla, pero algo me retiene, es sin duda su terca e indigna propensión a aferrarse a la vida por encima de los merecimientos de ésta. Sí, lo mejor es callar, no ahondar en la indiferencia, al fin y al cabo tengo la certeza de que ellos son incapaces de morirse dignamente, por la sencilla razón de que son incapaces de rebelarse, yo, sin embargo, estoy muerta porque soy<span>  </span>rebelde, esa es la razón que separa y resguarda nuestros respectivos mundos.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">&amp;ldquo;¿Cómo pudiste?&amp;rdquo;, atina a preguntar ella, acomodando el llanto a las ganas de querer saber. Me gustaría responderles,<span>  </span>hacerles saber y comprender la belleza de lo que sucedió, compartir con ellos la infinita emoción de aquel deslumbrante y generoso gesto de amor, pero sé que no lo van a entender. Ellos, como la jirafa o el ciego no lo van a entender jamás, además, ese es nuestro momento, tanto que no puedo evitar rememorarlo:</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman"><span> </span>Una vez en el interior del zoo, buscamos el recinto de la jirafa, no fue, por razones obvias, difícil el hacerlo, una vez allí, él, depositó con sumo cuidado y pegadas a la media valla del recinto donde la tenían encerrada, las frescas ramas de acacia que escondía bajo la capa.<span>  </span>No tardo ésta en venir tan elegante y señorial, como golosa y confiada, con la intención de comerlas.<span>  </span>Quizá las olió antes de verlas. Después de adoptar una postura de mariposa rota, bajó la cabeza y alargó su enorme lengua buscando las frescas hojas, y fue justo en ese instante cuando Petro elevó sobre el cielo gris la reluciente catana, para de inmediato asestar un certero golpe sobre el cuello del animal. El golpe seco y amortiguado se vio incendiado por el fugaz pero vivo relampaguear de una leve chispa que produjo el resplandeciente acero al chocar, después de seccionar limpiamente el cuello de animal, con el oxidado hierro de la valla. Luego se oyó lejano y grave el liviano tintineo de la pequeña cabeza sobre la grava.<span>  </span>El animal se incorporó todo lo rápido que pudo, llegando a erguir totalmente el decapitado cuello.<span>  </span>Vista así resultaba más que grotesca, inacabada, y más que dolida, asustada, quizá más que por la decapitación de la que nunca fue consciente, por el chasquido del acero del arma con el hierro de la valla, el último sonido de su vida. </font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Hasta ese momento de la herida sólo habían caído dos leves hilos de sangre.<span>  </span>Estaba previsto, era lo lógico, por eso segundos después de haber alzado totalmente el cuello, el retículo admirable entró en función, y como si de un géiser se tratase, manó de la herida un inmenso y violento chorro de sangre que se iba abriendo a medida que subía para luego caer como un profuso aguacero enrojeciéndolo todo a nuestro alrededor. Bailábamos<span>  </span>cobijados bajo el rojo paraguas al ritmo de los enlutados acordes de una balada triste, con la que pretendíamos detener el tiempo y remansar todo cuanto había a nuestro alrededor en una extensión sino blanca si al menos cenicienta, con la que dar el contraste indispensable a nuestro sueño de sangre y silencio.<span>  </span>Mientras, la jirafa no dejaba de girar en torno a sí queriendo comprender; y el ciego desojado de nacimiento, iba y venía como un borracho moviendo sin cesar sus inquietantes ojos blancos, tratando, como el agonizante animal, de entender el porqué de aquella pegajosa lluvia, a la vez que<span>  </span>musitaba llamándola inútilmente con melosa voz de degenerado: &amp;ldquo;jirafa, jirafi, jirafita&amp;rdquo;. Viéndolo así, confuso y empapado de sangre, sus ojos se tornaban dos soles de melancólica pureza, tanto que arrebatada de pasión, le susurré a Petro, tengo miedo, miedo de olvidar el color de esos ojos, tanto miedo que no sé si podré volver a pensar en otra cosa.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Cuando la jirafa se derrumbó, Petro me invitó a caminar hacia el río, donde purificarme.<span>  </span>Antes de perderme en el primer y último recodo del sendero, camino a mi destino de diosa, me di la vuelta y vi a Petro entregando al ensangrentado ciego la cabeza de la jirafa, y como éste, la palpaba con avidez,<span>  </span>no exenta de cierta ternura.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Fue la última vez que vi<span>  </span>a Petro, la policía me detuvo a la orilla del río con mis negras ropas y mi cara blanca salpicada de sangre, y llevando atada al cuello la inservible cámara fotográfica y en la mano el rojo paraguas teñido ahora de sangre y de ganas.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Hoy, un mes después, he recibido un paquete postal, al leer el remite el corazón me ha dado un vuelco, quizá esté más viva de lo que deseo, el nombre del remitente y parte de la dirección me resultan<span>  </span>desconocidos, no así el de la ciudad, Sebastopol. En su interior hay un frasco de cristal con tapón de corcho lacrado en rojo, y dentro de él, como en un acuario de increíble transparencia, flotan eternamente desacompasados dos enormes e inquietantes ojos blancos. </font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Los imagino engarzados en el ámbar de un corazón disecado, sin querer saber que estoy pronunciando con ello un nuevo deseo.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">Fin.</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman"> </font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman">JOSÉ ROMERO P-SEGUIN</font></span><span style="font-size: 12pt"><font face="Times New Roman"> </font></span>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>POEMA DE ANTONIO ROMERO PEREZ MI HERAMANO DEL ALMA</title>
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		<description>  Recuerdas niña lo bien que antessabíamos callarnos,volcarnos por ejemplo aquellas tardessobre la barandilla frescay mirar a la ermita, sólo eso.Tanta fue la traición luegode los días agotadoramente largo...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/050102-poema-de-antonio-romero-perez-mi-heramano-del-alma.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon,  1 May 2006 23:51:00 -0500</pubDate>
<category>POEMAS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://joseromeropseguin.blogia.com/upload/20060501235155-tn-eclipsesol.jpg"  class="center" alt="20060501235155-tn-eclipsesol.jpg" /><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> <br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> <br /></font></font></strong><p align="center"><strong><font face="Times New Roman" size="3">Recuerdas niña lo bien que antes<br />sabíamos callarnos,<br />volcarnos por ejemplo aquellas tardes<br />sobre la barandilla fresca<br />y mirar a la ermita, sólo eso.<br /><br />Tanta fue la traición luego<br />de los días agotadoramente largos<br />que nos volvimos charlatanes, locuaces, <br />alegres bailarines ante el éxito de cualquier<br />insensata labor de vigilancia.<br /><br />Signos del declive ya por entonces<br />te hablo de los años amarillos:<br />una tras de otra las nueces salían negras <br />los melocotones ásperos olvidaron oler a melocotón,<br />por esos días se jodio todo niña, eso pasó.<br /><br />Se bifurcó salivosa la trayectoria<br />de nuestras paciencias, todo se hizo <br />pequeño y tropezamos en cada esquina,<br />denegamos cautos nuestro derecho <br />a no cerrar los ojos en presencia del otro.<br /><br />Caímos alarmados en la cuenta<br />del mínimo espacio de nuestra soledad<br />sin rincones ni cerrojos,<br />corrimos a comprar candados e hicimos celosías<br />en los vanos y arrancamos las aldabas de por fuera.<br /><br />Añoramos subterráneos sin accesos donde<br />calmar el latido de cada encuentro accidental<br />(no los había de otro modo),<br />celosamente extraños entre extraños<br />enloquecimos niña, eso pasó<br /><br />minuciosos escrutadores de nuestras costuras<br />nos rendimos sin luchar como se suele,<br />llamamos melancolía a lo que era <br />ya entonces tristeza espesa como azogue <br />y gritamos ante farmacias sin receta<br /><br /><br /></font></strong></p><p align="center"><strong><font face="Times New Roman" size="3">Nos fuimos niña, eso pasó<br />cada uno por su lado al mismo sitio<br />nítido, de recintos descuadrados,<br />vacío de haladas y de tardes<br /><br />Recuerda aquel entonces como yo <br />verás que era perpetuo el silencio de los días<br />que éramos dioses nombrados cada víspera<br />que tuvimos el infinito entre las manos</font></strong></p><p><font face="Times New Roman" size="3">Antonio Romero Pérez</font></p><font size="3"><font face="Times New Roman"> <br /></font></font>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>ELECTRA</title>
	<link>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/050101-electra.php</link>
		<description>   Que fue lo que perdimos que aquítanta falta nos hace. Una vez más se levantó a mirar a través de la ventana.  Afuera llovía con la misma fuerza que lo venía haciendo desde varias s...</description><comments>http://joseromeropseguin.blogia.com/2006/050101-electra.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon,  1 May 2006 23:43:00 -0500</pubDate>
<category>RELATOS</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://joseromeropseguin.blogia.com/upload/20060501234301-molotov-a.jpeg"  class="center" alt="20060501234301-molotov-a.jpeg" /><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> <br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> <br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> <br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Que fue lo que perdimos que aquí<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">tanta falta nos hace.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> <br /></font></font></strong><strong><font face="Times New Roman"><span>U</span><font size="3">na vez más se levantó a mirar a través de la ventana.<span>  </span>Afuera llovía con la misma fuerza que lo venía haciendo desde varias semanas atrás y comenzaba a anochecer.<span>  </span>Cuando volvió a la silla Mitropoulos ordenaba los primeros acordes de aquélla ópera sin obertura que venía del silencio para llenar la habitación.<span>  </span>Cerró los ojos y pretendió olvidar el miedo que sentía o por lo menos apartarlo momentáneamente de sí.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">A mediodía habían salido Jaime y Rosario para contactar con los lideres del sindicato y todavía no habían vuelto.<span>  </span>Estaba nervioso.<span>  </span>¡Que asco tener que vivir así!.<span>  </span>¡Que duro deshacerse las uñas (sentirlas dilaceradas) contra un muro de hormigón sin ver resultado alguno!<span>  </span>No obstante,<span>  </span>el miedo sólo le confirmaba que todo lo que fuese factible hacerse era necesario y había de ser hecho para librar a todos de esos hijos de puta.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">-¿Dónde se habrán medito estos?<span>  </span>Capaces de pararse en algún pintajo y allí mismo detenidos.<span>  </span>Capaces,<span>  </span>capaces de cualquier chavalería.<span>  </span>Mil veces se lo habré dicho.<span>  </span>No saben lo duro que es este juego,<span>  </span>es mucho lo que se gana ¡joder!<span>  </span>Imagina,<span>  </span>no sólo hablar en libertad sino tenerla.<span>  </span>Pero un descuido y te sales del raíl,<span>  </span>y adiós...<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">"A tener cuidado chavales,<span>  </span>a mirar por donde se anda y qué se dice,<span>  </span>ni una oportunidad os van a dar",<span>  </span>les había dicho cuando bajaron para irse bien cubiertos para escapar de la lluvia.<span>  </span>Ahora en la espera angustiosa imagina fragmentos aciagos de futuro,<span>  </span>los que siempre nos imponen el pesimismo y el miedo.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Bebió e intentó de nuevo encender la pipa pero la llama de la cerilla no encontró más que ceniza.<span>  </span>Orestes,<span>  </span>la misma Electra y los demás seguían ocupando el espacio y por momentos lograban apartarlo de la situación, situarlo desde el pentagrama y sus agudas voces sobre todo lo que estaba ocurriendo.<span>  </span>"Los del sindicato tienen sus propios intereses,<span>  </span>tampoco de ellos va uno a poder fiarse.<span>  </span>A algunos de esos ya me lo conozco yo no está en la policía porque no dio la talla pero falso como que más".<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Golpes en la ventana lo sobresaltaron.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Abrió la puerta.<span>  </span>Era Moro.<span>  </span>Nada sabía de los otros pero traía malas noticias.<span>  </span>Venía de la parte Este,<span>  </span>del barrio del Carmen casi a las afueras,<span>  </span>con vagas noticias de la represión de la manifestación.<span>  </span>Había podido oír disparos mientras huía.<span>  </span>¡Que jodidos y qué necios los que defienden tal estado de cosas!<span>  </span>Moro traía mala cara,<span>  </span>como de saber más y callárselo,<span>  </span>como de miedo.<span>  </span>Era esa mirada de susto,<span>  </span>más por lo que esperaba que por lo que había visto,<span>  </span>que de forma inconsciente fácilmente se deja transparentar,<span>  </span>nos va cubriendo el rostro y afectando a los gestos hasta hacerse patente e invariable.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Estaban en silencio escuchando el llover sin tregua y la música entrecortada y las voces agudas que todo lo llenaban.<span>  </span>Esperaban.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">La noche ya era total en las calles.<span>  </span>La cuidad era luces,<span>  </span>llantos e impotencia que se hacía,<span>  </span>si ello era posible,<span>  </span>más patente cuando se traspasaba la hora del toque de queda.<span>  </span>Y ya era,<span>  </span>y ellos todavía fuera.<span>  </span>El miedo evitaba poder pensar con claridad.<span>  </span>Todo salía mal.<span>  </span>"¿Por qué todo se retuerce?"<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Estaban en silencio aún.<span>  </span>Él no temía el hecho en sí de morir sino el sufrimiento,<span>  </span>los pesares,<span>  </span>el dolor.<span>  </span>Él antes de volver a la cárcel prefería morir.<span>  </span>Moro antes que cualquiera de las dos huir,<span>  </span>aún a pesar de tener que dar por bueno (o ignorarlo) lo que ocurría desde que comenzaron a tener que esconderse.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">De todas formas la decisión parecía la idónea,<span>  </span>la menos mala.<span>  </span>El sindicato podía ayudar,<span>  </span>todavía tenía fuerza aunque no fuese de fiar,<span>  </span>la gente los escuchaba y lo primero,<span>  </span>si había que volver a lo práctico,<span>  </span>era lo primero.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Afuera seguía lloviendo y reinaba un extraño silencio difícil de descifrar.<span>  </span>Se preguntaba por qué sobre él había recaído aquella responsabilidad que no buscaba.<span>  </span>No había regresado de Europa para aquello pero alguien tenía que hacerlo.<span>  </span>Bajó Luisa del piso de arriba y le rodeó por detrás con los brazos a la altura del cuello.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Moro en la ventana.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">-Nada,<span>  </span>llueve,<span>  </span>buena noche para pintajos.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">-¿Y para qué los pintajos?<span>  </span>Para nada.<span>  </span>Tiene que correr la sangre sino la gente no oye, no ve, no sabe de nosotros,<span>  </span>y si no te conocen no eres nadie.<span>  </span>Una gota de sangre vale más que todo lo que seas capaz de pintar por toda la ciudad durante toda una noche-<span>  </span>Decía mientras se apartaba de Luisa y llenaba el vaso con ese licor trasparente que tomaba sin hielo,<span>  </span>frío era lo que sobraba.<span>  </span>Por primera vez comprendió que ellos ya no volverían.<span>  </span>Luisa volvió a abrazarlo,<span>  </span>lo besó.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Crujió la puerta y se abrió como reventada.<span>  </span>Entraron y golpearon y tiraron las estanterías y a patadas destrozaron todo lo que encontraron a su paso.<span>  </span>Él y Luisa fueron sacados a empujones.<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">-¡Moro!,<span>  </span>¿qué cojones has hecho?-<span>  </span>grito y un puño le cortó la respiración-<br /></font></font></strong><strong><font size="3"><font face="Times New Roman">Moro se quedó allí mismo,<span>  </span>junto a la ventana como estaba,<span>  </span>sentado en el suelo.<span>  </span>Una mima voz acompañada de música sonaba repitiéndose desde el disco rayado. Moro tenía mucho que perder,<span>  </span>su vida y la de los suyos.<span>  </span>No había llegado de Europa,<span>  </span>aquí había estado siempre desde siempre a pesar de la miseria,<span>  </span>sabía aguantar y perder algo para no perderlo todo.<span>  </span>El lunes había estado en Comisaría....Aún sabiendo justificarse no pudo evitar las lágrimas. <br /></font></font></strong><font size="3"><font face="Times New Roman"><strong>Antonio Romero Pérez</strong><strong><span><br /></span></strong></font></font><p><strong><font size="3"><font face="Times New Roman"> Hermano en la sangre y en la palabra.</font></font></strong></p>	
]]></content:encoded>
</item></channel></rss>